Demos un impulso a la industria de la construcción

Compártelo:

Desde el 2008 la industria de la construcción ha sufrido una caída de la demanda, que ha reducido notablemente el empleo, número de empresas y producción industrial. Además, la commoditization de muchos materiales y productos ha contribuido a reducir aún más la rentabilidad de muchos negocios.

El uso de la palabra commodity no queda recogido por Real Academia de la Lengua Española. La FUNDEU recomienda sustituirla por equivalentes españoles como mercancía(s), artículo(s) o bienes de consumo, productos básicos, materias primas, según los casos. No obstante, las alternativas de la FUNDEU no representan el alcance del proceso commoditization, por el cual los productos en general, no solo las materias primas, llegan a un nivel de madurez tal en el que el comprador no percibe ninguna diferenciación entre los diversos proveedores, y su decisión de adquisición se basa básicamente en el precio. Continuar leyendo

Internet of Things, ¿oportunidad o amenaza para la industria de la construcción?

Compártelo:

El término “Internet of Things” (IoT) o “Internet de las cosas” en su traducción al español fue utilizado por primera vez en 1999 por Kevin Ashton, director ejecutivo del centro AutoID del Massachusetts Institute of Technology (MIT). Ashton describía la Internet de las cosas como un sistema en el que los objetos del mundo físico se conectarían a internet mediante sensores y electrónica embebida.

Actualmente la Internet de la cosas se extiende a cualquier producto de nuestra vida diaria y a cualquier sector suponiendo una clara oportunidad de innovación y de generación de nuevos negocios para las empresas. Basándonos en el estudio de 2015 “Sizing Up the Internet of Things” de la consultora Comptia se considera que pasaremos de 22,9 billones de “cosas” conectadas internet en 2016 a más de 50 billones para 2020. Continuar leyendo

Fachadas o edificios inteligentes, ¿existen en el mercado?

Compártelo:

Durante los últimos años el concepto “inteligente” o “smart” se aplica cada vez más en distintos ámbitos de nuestro entorno; teléfonos inteligentes, televisores que entienden lo que les decimos, coches que aparcan solos, que evitan colisiones, que conducen de forma autónoma, etc.

Sin embargo, uno de los primeros sectores que hizo suyo este concepto fue el de la construcción. Ya desde los años 80 el término “inteligente” se empezó a utilizar para referirse a edificios con un alto grado de automatización. Este concepto implicaba que muchos de los sistemas del edificio (comunicaciones, seguridad, instalaciones, etc.) permitían la posibilidad de ser controlados de forma centralizada en un principio y de forma automatizada después. Continuar leyendo