Fachadas o edificios inteligentes, ¿existen en el mercado?

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Durante los últimos años el concepto “inteligente” o “smart” se aplica cada vez más en distintos ámbitos de nuestro entorno; teléfonos inteligentes, televisores que entienden lo que les decimos, coches que aparcan solos, que evitan colisiones, que conducen de forma autónoma, etc.

Sin embargo, uno de los primeros sectores que hizo suyo este concepto fue el de la construcción. Ya desde los años 80 el término “inteligente” se empezó a utilizar para referirse a edificios con un alto grado de automatización. Este concepto implicaba que muchos de los sistemas del edificio (comunicaciones, seguridad, instalaciones, etc.) permitían la posibilidad de ser controlados de forma centralizada en un principio y de forma automatizada después. Continuar leyendo

La esencia material de los edificios; nuevos retos para una reutilización y reciclaje eficientes

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Desde los tiempos clásicos, las diferentes corrientes filosóficas vienen disertando sobre la esencia, definiéndola como aquello que constituye la naturaleza permanente e invariable de los entes. Inspirémonos en el excelso Aristóteles para contextualizar, desarrollar y dar respuesta a la siguiente cuestión; ¿podemos recuperar la esencia material de un edificio?

Los edificios ocupan un lugar fundamental en nuestras vidas. Constituyen espacios cómplices de nuestra actividad vital. En ellos convivimos, trabajamos, nos formamos, producimos o nos sanamos. El BPIE establece que el 75% del parque edificado en Europa se destina a uso residencial, mientras que el 25% restante corresponde a uso no residencial (servicios, industrial, etc). Independientemente de su utilización, los edificios han ido manifestando cada vez más complejidad a partir de la década de los 80 del siglo pasado, como consecuencia de una eclosión de nuevos materiales y sistemas constructivos que se relacionaban y asociaban entre sí. Continuar leyendo

El vehículo eléctrico, ¡ahora o siempre!

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Nuestro cariño y admiración a Jose Ángel Alzola por su inestimable colaboración.
Tus compañeros y amigos de TECNALIA no te olvidaremos. Descanse en paz.

El vehículo eléctrico se encuentra inmerso en la batalla por hacerse un hueco en el mercado de la movilidad. Si la experiencia en este tipo de situaciones cuenta, entonces el vehículo eléctrico  lleva un plus porque no es la primera vez que se ve en esta tesitura.

Ya en 1900 el 28% de los coches producidos en EE.UU. eran eléctricos. Se trataba de una alternativa atractiva tanto por su funcionamiento silencioso y sin humos, como por la facilidad de conducción frente a los vehículos de gasolina, en los que el arranque era por manivela y la operación del cambio de marchas resultaba muy engorrosa. Como prueba de su potencial baste decir que por esas fechas un descapotable eléctrico se convertía en el primer vehículo en superar la barrera de los 100 km/h. Continuar leyendo