Tecnología Corify Care

Tecnología Corify Care: tecnología para llegar al corazón sin tocarlo

17 marzo, 2022 Andreu Climent

Compártelo:

El corazón se contrae de manera rítmica gracias al marcapasos natural del corazón, el cual inicia la propagación de la actividad eléctrica que origina cada latido

Esta actividad eléctrica se propaga a través del tejido cardiaco, y provoca la contracción mecánica capaz de impulsar la sangre. Sin embargo, durante una arritmia cardiaca, la actividad eléctrica se propaga de forma irregular, lo que ocasiona una contracción mecánica deficiente y, por lo tanto, un bombeo de sangre inadecuado hacia el resto del cuerpo. Esto resulta en una falta de oxigenación de los órganos, que puede llegar a ser letal, de tal modo que la calidad de vida del paciente empeora, reduciéndose de forma muy significativa su esperanza de vida.

La arritmias cardiacas afectan a más de 10 millones de pacientes en Europa; una cifra que se duplicará con creces para 2050. Se trata de uno de los principales problemas de nuestros sistemas sanitarios y prueba de ello es la gran cantidad de consultas médicas y hospitalizaciones que provoca, con unos costes anuales para los sistemas sanitarios europeos de alrededor de 13,5 billones de euros al año.

El principal problema al que se enfrentan los cardiólogos es la falta de herramientas adecuadas para visualizar la actividad cardiaca e identificar la región cardíaca que origina la arritmia en cada paciente. Actualmente, para la visualización de la actividad cardiaca es necesario introducir catéteres dentro del corazón mediante cirugías. Estas cirugías son complejas, caras y desafortunadamente tienen tasas de eficacia que pueden ser bajas como en la fibrilación auricular en la cual cerca del 50 % de los intervenciones no son efectivas.

Los socios fundadores de la startup Corify Care llevan más de una década investigando el desarrollo de tecnología que permita visualizar la actividad eléctrica de forma segura y no-invasiva. Para ello han desarrollado ACORYS, un sistema que basándose en la combinación de imagen electrocardiográfica (ECGI), reconstrucción 3D e inteligencia artificial es capaz de mostrarle a los clínicos qué está pasando en el corazón antes de tomar la decisión de si una cirugía será necesaria.

La tecnología de Corify Care es el fruto de años inversión pública en investigación básica para poder ser devuelta ahora a la sociedad

Los primeros pasos del proyecto se remontan a más de 10 años cuando dos jóvenes ingenieros, María Guillem y Andreu Climent, estaban desarrollando su doctorado trabajando en el HerzZentrum de Leipzig en Alemania. María y Andreu desarrollaron nuevas herramientas de procesamiento de señales para caracterizar la fibrilación auricular. Tras publicar unos interesantes trabajos, en 2012 fueron contactados por uno de los principales hospitales de España, el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. En concreto, el profesor Francisco Fernández-Avilés y el doctor Felipe Atienza estaban interesados en validar esa novedosa tecnología en paralelo a su ensayo clínico multicéntrico RADAR-AF.

La validación de la tecnología fue un gran éxito y se publicó en 2013. En ese momento, María Guillem ya era Profesora Ayudante en la Universitat Politecnica de Valencia, y Andreu Climent consiguió una plaza de Postdoctorado en el Hospital Gregorio Marañón donde modelaron y crearon un equipo preclínico y laboratorio de investigación traslacional. La colaboración desencadenó muchas ideas nuevas que les permitieron en 2015 patentar novedades únicas que superan las limitaciones de los dispositivos existentes.

La colaboración entre instituciones crece gracias a la incorporación al equipo de Blanca Rodríguez de la Universidad de Oxford, que ayuda al equipo a validar la tecnología mediante el uso de modelos matemáticos.

De la investigación a la innovación

En 2017, la idea estaba lo suficientemente madura como para pasar de la investigación a la innovación y el proyecto fue seleccionado por el programa CaixaImpulse apoyado por el del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología en Salud (EIT Health). Gracias a ese programa, Josep Lluis Falco, CEO de Genesis Biomed, se unió al equipo y profesionalizó el proceso de desarrollo al poner al equipo en contacto con ATOS, una multinacional europea de servicios y consultoría de tecnologías de la información con sede en Bezons, Francia.

El equipo estaba listo para dar el salto al siguiente nivel; a finales de 2018 el consorcio preparó la propuesta del proyecto AFFINE y los siguientes pasos ya eran un historial de éxito. En 2019, el proyecto fue subvencionado por el programa EIT Health Innovation del EIT Health. Gracias a esta ayuda, se fundó Corify Care SL y Andreu Climent se incorporó a la compañía como su director general.

Gracias al apoyo de EIT Health y los resultados positivos de las pruebas de concepto, durante 2019 y 2020 Corify ha recibido una inversión pública y privada de más de 1,5M€, que está permitiendo las etapas de precomercialización. En 2020 ACORYS ya es una realidad instalado en tres hospitales y más de 250 pacientes han sido incluidos en estudios de investigación con la tecnología.

De prototipo a producto clínico comercial

Pero arrancar es solo un primer punto, el salto entre un prototipo y un producto clínico comercial es enorme. Afortunadamente nuestro país cuenta ya con la experiencia para poder haber realizado está transición con éxito. En 2020, gracias al apoyo del CDTI mediante un proyecto Cervera pudimos iniciar nuestra colaboración con TECNALIA, la cual nos ha ayudado en las fases de industrialización de nuestro amplificador y electrodos. No ha sido fácil, han sido necesarias un no pequeño numero de iteraciones, pero en 2022 ACORYS es ya una realidad y estamos iniciando la producción industrial.

Una vez completado el diseño definitivo, otros dos enormes frentes para una Start-up de dispositivo médico son la validación clínica y la obtención de las autorizaciones para poder comercializar. Aquí contamos  de nuevo con la inestimable ayuda del EIT-Health, el cual a través de diversos proyectos de investigación nos ha ayudado a completar nuestro sistema de calidad y abrirnos camino durante este año en el área internacional con la instalación de nuestra tecnología en Alemania, Suecia y Portugal. Destacar a su vez que el EIT (organismo europeo matriz) nos galardonó con el European Innovation Award 2020 como proyecto más innovador de Europa en todas las disciplinas.

Todavía nos queda camino para poder llegar a todos los hospitales, pero gracias a un equipo de personas multidisciplinares, ilusión y experiencia, esta transición desde el laboratorio al mercado está siendo una apasionante aventura.

Dejar un comentario

* Campos obligatorios