El Gemelo digital de la ciudad

El Gemelo Digital de la ciudad: la puesta en valor del dato

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La innovación basada en el dato, pilar clave para ofrecer nuevas formas de desarrollo en el siglo XXI

La OCDE ha identificado la innovación basada en el dato como un pilar clave para ofrecer nuevas formas de desarrollo en el siglo XXI. La confluencia de tendencias tales como el desplazamiento de las actividades socio – económicas a Internet y el abaratamiento del coste de recopilación, almacenamiento y procesamiento de los datos, IoT, están dando lugar a la generación y uso de ingentes volúmenes de datos Big Data, que se están convirtiendo en activo nuclear de la economía, permitiendo el desarrollo de nuevas industrias, procesos y productos, ofreciendo una significativa ventaja competitiva.

Tanto el sector privado como el público están claramente apostando por el valor del dato. Desde el sector público destacan dos vías principales: la exploración de nuevas fuentes de datos como fuentes de producción de estadística pública (combinación de registros para la elaboración del nuevo Censo 2021, empleo de Big Data de móviles para el estudio de la movilidad cotidiana, análisis de precios hoteleros a través de web scraping) y la puesta en valor de la reutilización del dato abierto como fuente de generación de empleo, generando en algunos casos programas específicos para impulsar los datos de la ciudad en este sentido. Desde el sector privado el valor del dato y su comercialización es incluso más evidente, estando en ocasiones el negocio más en la recogida de datos sobre el usuario que en el servicio prestado a este.

El dato se convierte así en una fuente de valor económico que se explota a partir del conocimiento “Knowledge-Based Capital” (KBC). Y en este contexto, las ciudades emergen, como en otros momentos de la historia, como un epicentro de innovación en la creación de valor basada en los datos, en lo que se ha venido en denominar las Smart Cities. En concreto, la Comisión Europea las considera como “el lugar en el que las redes y servicios tradicionales se hacen más eficientes mediante el empleo de las TICs, para el beneficio de sus ciudadanos, visitantes y negocios”. Se convierten por tanto en el lugar idóneo donde realizar esa explotación del dato.

En el entorno construido tienen especial relevancia dos elementos

Como aspecto a considerar en la explotación del dato:

  • La puesta en valor del dato y su contextualización mediante los sistemas de información geográfica (SIG o GIS, por sus siglas en inglés).
  • La innovación en los formatos de visualización para su mejor compresión por los usuarios finales y/o destinatarios de la información. El GIS, la multi-escala GIS-BIM (Building Information Modelling) soportan tecnológicamente las iniciativas más innovadoras pero, también hay otras tendencias más artísticas que pueden servir de inspiración.

En definitiva, uno de los principales instrumentos para la materialización y concreción de la generación y extracción de valor del dato en la smart city está en la generación de un ecosistema híbrido, físico y digital, de la ciudad mediante el concepto de gemelo digital[14][15][16][17][18].

En el contexto urbano, un gemelo digital es una réplica virtual de los principales elementos de una ciudad y sus infraestructuras críticas, conectados a bases de datos y sensores. Este modelo de la ciudad y sus procesos permite analizar, modelizar, simular y predecir escenarios o elaborar hipótesis para soportar mejores procesos de toma de decisión en el planeamiento urbano y en la gestión de las infraestructuras y servicios públicos, en múltiples dominios y de una forma integrada.

Los gemelos digitales son un medio relevante para desplegar la innovación en los modelos de negocio

Existe una metodología elaborada por el Cambridge Service Alliance (CSA), University of Cambridge en la que demuestra que los gemelos digitales son un medio relevante para desplegar la innovación en los modelos de negocio. Algunos estudios que ya ofrecen evidencias para cuantificar los impactos ofrecidos por las smart city son, por ejemplo, los divulgados por las Naciones Unidas. Más concretamente se destaca la inversión en infraestructuras urbanas adaptadas al cambio climático, ya sea motivada por los cambios tecnológicos o medioambientales, como una oportunidad de inversión de $30 billones, considerando desde la adopción de las energías renovables, el transporte público, la movilidad eléctrica, los edificios eficientes energéticamente…. y solo atendiendo a necesidades de las economías en desarrollo.

Desde nuestra perspectiva, el planteamiento de los modelos de negocio para estos gemelos digitales de ciudad debe considerar y conectar las cuatro capas de la smart city:

  • la infraestructura física constituida por el entorno construido (edificios, infraestructuras, espacio público, etc.), de lenta transformación
  • la infraestructura técnica, constituida por todos aquellos servicios que hacen funcionar la ciudad en tiempo real (redes de suministro energético, de aguas y de telecomunicaciones, servicios urbanos -recogida de residuos, transporte-, semafórica, iluminación, etc.)
  • el planeamiento (aquellos procesos relacionados con los usos y su regulación), que determinan las posibilidades de configuración de la infraestructura física y técnica
  • y la ciudadanía, teniéndola como la principal beneficiaria de la Smart City

El Gemelo digital de una ciudad debe conectar esas cuatro capas con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de la ciudadanía e impulsar la sostenibilidad mediante un uso más inteligente de los recursos, dotando de inteligencia a sus infraestructuras y servicios para la explotación del dato y la información disponible. El gemelo digital en este ámbito no debe ser un fin en sí mismo, sino un medio que ayude a promover ciudades más sostenibles y humanas. Y si conseguimos eso, ¿quién no querría que su ciudad sea más inteligente?

Sobre Elena Usobiaga Ferrer

Doctora, premio “Juan María Parés” a la mejor tesis doctoral en el área de ciencias económicas sociales (2014), Máster en Patrimonio Histórico y Territorial (2010) y Experta en desarrollo y gestión de Sistemas de Información Geográfica (2011) por la Universidad de Cantabria, y Licenciada en Sociología por la Universidad del País Vasco (2007).

Trabaja en TECNALIA desde 2007 en los ámbitos del patrimonio cultural, la regeneración urbana y las ciudades inteligentes (Smart cities) combinando técnicas de análisis social (cuantitativas y cualitativas) con tecnologías de información geográfica y técnicas de participación ciudadana.

Ha participado en diversos proyectos en Ecuador y Cuba vinculados al desarrollo social y a la mejora de la calidad de vida a través de la dinamización del patrimonio cultural. Actualmente contribuye al diseño de herramientas que a través de la digitalización e integración de tecnologías faciliten una toma de decisiones más objetiva e informada promoviendo ciudades más sostenibles y humanas