productos_ante_fuego

Cómo se comportan los productos ante el fuego

Compártelo:

Aunque este artículo se centra en el comportamiento de los productos frente al fuego que se instalan en la edificación, es relevante recordar la cantidad de incendios que ha habido en nuestro entorno este verano, calcinando y destrozando la naturaleza que nos rodea y que nos aporta esa calidad de vida tan deseada.

Ante esta situación tan dramática, resulta necesario realizar una gran labor en la concienciación de la sociedad frente al riesgo de los incendios. A pesar de ello, sin ánimo de restar relevancia a estas pérdidas naturales, es cierto que la mayoría de muertes relacionadas con el fuego se han producido en el entorno directamente ligado a la edificación. En España, desde el año 2010 hasta la actualidad, el 75% de las víctimas mortales relacionadas con el fuego han sucedido en los edificios.

Por otra parte, según el estudio realizado por la Fundación Mapfre sobre víctimas de incendios en España en 2014, durante los últimos años han disminuido las muertes por incendio, pero en el año 2014 se invirtió la tendencia con un repunte de un 22,7% frente al número de víctimas de 2013. Ante estos datos, es inevitable que se genere una gran preocupación y se incremente la necesidad de analizar, caracterizar y optimizar aspectos directamente relacionados con los incendios generados en los edificios.

En materia de seguridad frente a incendios, los requisitos son cada vez más exigentes. Se trata de un sector con una necesidad imperiosa de buscar soluciones y mejorar las propiedades de los materiales existentes para tratar de reducir el número de víctimas en este tipo de incidentes. Por ello, además de un dimensionamiento adecuado de las vías de evacuación y de la integración de instalaciones activas como las bocas de incendios, etc. resulta necesario evaluar las prestaciones de los materiales constructivos frente a su comportamiento al fuego, dado que, la generación y la propagación de un incendio dentro de los edificios varían considerablemente según el tipo de material utilizado en cada una de las soluciones constructivas que componen el edificio. Es más, en la mayoría de los casos, el tiempo de evacuación del que puedan disponer las personas ocupantes del edificio dependerá de estas dos variables.

Los requisitos a cumplir por los materiales y sistemas constructivos de los edificios en lo que se refiere al comportamiento frente a incendio varían de un país a otro. En el ámbito nacional, el Documento Básico de Seguridad de Incendio (SI) del Código Técnico de la Edificación (CTE) es la reglamentación vigente que define estos requisitos mínimos que deben cumplir los productos de la construcción de la edificación.

Su cumplimiento requiere una caracterización del comportamiento frente al fuego de un producto, distinguiéndose los conceptos de reacción y resistencia al fuego. 

  • La reacción al fuego evalúa el comportamiento de materiales frente a un incendio. Los parámetros habituales que se estudian son la inflamabilidad, que suele medir el riesgo para iniciar un incendio, la opacidad de los humos y la toxicidad de los gases que genera dicho material cuando se expone al fuego; al fin y al cabo, gran parte de las muertes se producen por inhalación de gases tóxicos. La reacción al fuego es una propiedad exigible tanto a materiales como a estructuras y sistemas constructivos.
  • La resistencia al fuego se define como la capacidad de una muestra de resistir un fuego o dar protección frente a él durante un periodo de tiempo. Este ensayo permite evaluar el tiempo durante el cual un elemento de construcción, por ejemplo la pared que divide la caja de la escalera con las nuestras viviendas, mantiene su la capacidad portante, la contención de fuego (integridad) y la transmisión térmica (aislamiento térmico), entre otras características, es decir, el tiempo que tiene la víctima para su rescate o evacuación. 

El laboratorio de Seguridad frente a incendio de TECNALIA, ubicado en la sede de Azpeitia, es uno de los laboratorios acreditados que evalúan y caracterizan los requisitos definidos en esta reglamentación nacional, mediante normas de ensayo europeas especificadas para este fin. También cuenta con la capacidad de realizar ensayos basados en otras normativas internacionales; las norteamericanas por ejemplo, cada vez más demandadas.

Por otra parte, cabe destacar que el sector de la construcción actual está directamente afectado por un creciente número de normas, que contemplan aspectos diversos como accesibilidad, eficiencia energética, seguridad, etc. y esto dificulta enormemente su conocimiento por los agentes implicados en el proceso de construcción y uso de un edificio. A esto hay que añadir el incremento de las exigencias de los requisitos y la complejidad de la interpretación de la normativa relacionada con la seguridad frente a incendios.

El laboratorio de seguridad frente a incendio de Tecnalia es consciente de este desconocimiento del mercado por la gran cantidad de consultas que se reciben. Ante esta situación, junto con el desarrollo de ensayos de caracterización de productos y sistemas, gran parte del esfuerzo del laboratorio se centra en asesorar a los clientes, resolviendo sus consultas y sobre todo, facilitando la correcta interpretación de las normativas nacionales e internacionales, que a menudo contienen ambigüedades.

Junto con esta labor de asesoría, el laboratorio frente a incendio apuesta por la formación de los agentes implicados en este sector, por ejemplo, mediante la organización de diferentes jornadas técnicas relacionadas con el comportamiento de los productos ante el fuego. Un claro ejemplo de ello es el gran éxito que obtuvo la jornada de marcado CE de puertas cortafuegos organizada por TECNALIA y celebrada en Madrid.

Por último, cabe destacar que aunque el laboratorio Comenzó su andadura con la evaluación de los productos de la construcción, ha ido evolucionando y abriéndose a nuevos mercados donde se está llevando a cabo el desarrollo de nuevas normativas cada vez más exigentes en el ámbito de la seguridad contra incendios. Estos nuevos mercados se centran principalmente en el transporte, bastidores y componentes de trenes, sistemas constructivos o productos instalados en las embarcaciones, etc.

Y es que aunque supongan un porcentaje menor en la cantidad de víctimas mortales, no por ello deben relajarse ni rebajarse las medidas de seguridad pasiva. ¡Existe un campo muy amplio de mejora!

Sobre Maitane Otaño Aramendi

Licenciada en Arquitectura por la Universidad Pública Vasca en el año 2010 y máster en Restauración y Gestión Integral del Patrimonio construido en el año 2011 por la EHU-UPV. Durante los años 2010-2012 trabajó en TECNALIA en el área de construcción. Desde el 2012 hasta el 2015 llevó a cabo proyectos y dirección de obras de construcción por cuenta propia.

En el año 2015 volvió a incorporarse a TECNALIA al laboratorio de seguridad frente a incendio. Su labor consiste principalmente en coordinar ensayos de resistencia al fuego, asesorar a los clientes y realizar evaluaciones técnicas europeas para la obtención del marcado CE de los productos y sistemas relacionados con la protección frente a incendios.

Dejar un comentario

* Campos obligatorios