envejecimiento

Envejecimiento: reto y oportunidad

Compártelo:

En 1990 la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 1 de octubre Día Internacional de las Personas Mayores. Desde entonces, tal día como hoy celebramos cada año la buena nueva de “hacerse mayor”. Y es que aunque nos resistamos a cumplir años, cada nueva vela no es sólo una magnífica noticia para el que la sopla, sino para toda una economía que hay detrás haciendo posible que haya más y más velas, y lo más importante, haciendo posible que podamos soplarlas con salud y calidad de vida.  

Tenemos que tener en cuenta que la población mundial está envejeciendo rápidamente, y es un hecho que debemos reconocer como un éxito de la sociedad y entenderlo como una oportunidad. Vivir más y mejor es el mayor reto del ser humano, y los datos demuestran que estamos en el buen camino, por lo menos, en lo que a vivir más se refiere. En lo de vivir mejor es en lo que trabajamos y donde las empresas y los centros de investigación tenemos una gran oportunidad de demostrar lo que podemos conseguir y lo más importante, de conseguirlo realmente.

Se trata de un nuevo fenómeno de la dimensión y la relevancia del cambio climático, donde Europa debe anticiparse al resto de regiones del mundo y replicar el proceso que llevó a efecto en la “Green Economy”. Hablamos de una nueva economía liderada a escala mundial por la Unión Europea, que nace en la conferencia de Río de Janeiro en 1992 y que en menos de 3 décadas, desde su nacimiento, representará el 14% del PIB de Alemania.

Es necesario dar una solución a las nuevas necesidades de la sociedad. Una sociedad con una esperanza de vida cada vez mayor y que necesita mejorar su calidad de vida en cada una de sus etapas y especialmente durante la vejez. La apuesta es el desarrollo de tecnologías que suponen una oportunidad de negocio para las empresas, y una mejora en la calidad de vida de la sociedad. Tecnologías, entre otras, que garantizan la autonomía de las personas el mayor tiempo posible a lo largo de su vida, que permitan a enfermos crónicos ser autosuficientes o que les permitan rehabilitarse desde casa. En definitiva, tecnologías que facilitan que los años que la nueva esperanza de vida nos ofrece sean mejores.

Este fenómeno generará una nueva economía que tendrá un primer desarrollo en los denominados países ricos en estas dos primeras décadas del siglo y posteriormente alcanzará dimensiones insospechadas en países en desarrollo, hasta alcanzar un total de 2.000 millones de personas mayores en 2050, donde 3 de cada 4 personas mayores de 60 estarán en estos países en vías de desarrollo. Porque no tenemos que olvidar que los nuevos ricos, también envejecerán, y que países como China, India y Latinoamérica, experimentarán un brusco cambio demográfico a partir de la década de 2030 con importantes tasas de personas mayores en su pirámide poblacional.

Europa ha trabajado durante las últimas décadas en adaptarse a las necesidades que tendrán las futuras generaciones en los próximos años. Ese compromiso ha dado como resultado una consolidada estructura de protección social que recoge servicios públicos y privados.

Los “países ricos” y especialmente Europa deben liderar esta realidad dentro de sus previsiones económicas y hacer que se extienda a nuevos mercados masivos procedentes de los “países ricos de mañana”. Un mañana en el que China e India se sumarán a la cabeza de las primeras economías mundiales, pero para los que comienza ahora un largo camino de preparación.

En el caso de China, el país está ya inmerso en un proceso de cambio en la esperanza de vida de sus habitantes que en un futuro, no muy lejano, dará como resultado la nada despreciable cifra de más de 440 millones de chinos mayores de 60 años en 2050. Por ello, en la actualidad trabajan arduamente para disponer de un sistema de pensiones universal que vea la luz en 2020, así como de un sistema sanitario de calidad para toda la ciudadanía.

En el caso de otros países en vías de desarrollo, esta tarea de adaptación es más lenta y costosa. Allí, el sistema aún se basa en la atención a personas por enfermedades infecciosas, mientras que el futuro sanitario al que deben enfrentarse pasa por tratar enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardiacas, enfermedades reumáticas o la demencia. Los servicios públicos deberán hacer un mayor esfuerzo, si cabe, por buscar soluciones a los retos de hoy y de mañana.

El conjunto de “países ricos” y particularmente Europa está llamada a ser la precursora de un modelo que ayude a afrontar este fenómeno, una nueva economía que algunos ya denominan como “Silver Economy” -“Silver” por lo de las canas-. Un modelo que posteriormente pueda trasladarse a los nuevos países ricos y envejecidos y contribuyan a crear una sociedad sana y con una mejor calidad de vida en cualquiera de las etapas de la vida, pero especialmente en la última. Por nuestra parte, seguiremos investigando para poner nuestro grano de arena y conseguir un envejecimiento saludable en nuestra sociedad.

¡Feliz Día Internacional de las Personas Mayores!

Sobre Jose Miguel Azkoitia Arteche

Ingeniero Industrial por la Universidad Politécnica de Cataluña y Doctor por la Universidad del País Vasco. Desarrolla además actividades académicas vinculado, entre otras, a la Universidad del País Vasco y la Universidad Complutense de Madrid, etc

Anteriormente a su actual puesto como Director de Desarrollo de Negocio de Salud de TECNALIA, su carrera investigadora estuvo centrada en las áreas de Ingeniería Biomédica, Tecnologías para la Salud, Robótica y TICs.

Además compagina estas actividades, con la divulgación de ciencia y tecnología en medios de comunicación.

1 Comentario

Dejar un comentario

* Campos obligatorios